
Las comunidades energéticas están ganando rápidamente protagonismo como motor clave de la
transición hacia la energía limpia en Europa. Al fomentar la implicación local en los proyectos de
energía renovable, aportan no solo beneficios medioambientales, sino también ventajas sociales y
económicas tangibles para las comunidades. Este documento orientativo explica por qué son
importantes las comunidades energéticas, cómo pueden recibir apoyo a través de la Política de
Cohesión de la UE, y ofrece medidas prácticas para que las Autoridades de Gestión diseñen
convocatorias de financiación eficaces que promuevan tanto los objetivos climáticos como los
sociales. En términos legislativos, la Directiva refundida 2018/2001 (Directiva sobre Energías
Renovables II, o RED II) y la Directiva refundida 2019/944 (Directiva sobre el Mercado Interior de la
Electricidad, o IEMD) establecieron legalmente las CEC (comunidades energéticas ciudadanas) y las
REC (comunidades de energías renovables) como las dos definiciones jurídicas que abarcan las
comunidades energéticas, y les otorgaron derechos para participar en todo el mercado de la energía.